La nueva ley de control horario matará la innovación en España y Europa
Las soluciones simples o las políticas «para todos por igual» son fáciles de vender por gobiernos populistas, pero a veces van en detrimento de ciertos sectores y de su gente. Esta vez la parte afectada es la innovación y los servicios de valor añadido, hasta un punto que pone en peligro nuestra (ya débil) posición en el panorama de competitividad global. La nueva…
Las soluciones simples o las políticas «para todos por igual» son fáciles de vender por gobiernos populistas, pero a veces van en detrimento de ciertos sectores y de su gente. Esta vez la parte afectada es la innovación y los servicios de valor añadido, hasta un punto que pone en peligro nuestra (ya débil) posición en el panorama de competitividad global. La nueva ley de control horario matará la innovación en España y Europa
Siempre he dicho a mis equipos que no contrato su tiempo, sino su talento y su potencial: sus cerebros, su energía y pasión y su voluntad de marcar la diferencia e impactar en nuestros clientes y en el mundo a través de ellos. Las empresas innovadoras intentan entrar en mercados existentes y resolver las cosas de formas completamente diferentes, algunas llegan incluso a crear mercados desde cero. Todas tienen en común que su misión es extremadamente difícil, a veces imposible (por eso la mayoría fracasa en el camino). La clave de su éxito está en cómo consiguen convencer a sus equipos de que todo lo que hacen no es un trabajo, sino una religión. Están cambiando el mundo y eso es algo que merece la pena dedicarle tiempo y hacer historia.
Puedo saber si alguien está motivado por su trabajo mirándole a los ojos mientras habla de sus retos e ideas. La mejor gente no trabaja, juega. Convierten sus retos en sus hobbies. He tenido muchas conversaciones a la 1 de la madrugada en la oficina, después de unas cervezas y sushi, antes incluso de darme cuenta de qué hora era. Solo cuando un trabajo hace posible este tipo de condiciones, la rueda de la creación de valor significativo realmente se pone en marcha y salen de ahí grandes cosas.
Es muy difícil crear una cultura en la que la gente se sienta tan empoderada que se vea capaz de cualquier cosa. En mi experiencia, ayuda conceder una flexibilidad absoluta. No recuerdo la última vez que aprobé las vacaciones de mi equipo, o que presté atención a sus horarios, o a los días en los que trabajaban desde casa o desde la oficina. Este no es el tipo de conversaciones que quiero tener con ellos. Mi relación con mi equipo se basa en la confianza, y se basa en una única conversación (a menudo repetitiva): cómo podemos hacer más y mejor, cómo podemos crecer más rápido, cómo podemos subir el nivel. Me importa poco si contribuyen a estas preguntas desde una playa en Canarias o pasando muchas horas en la oficina.
Sin embargo, el gobierno hoy ha decidido que es una gran idea en pleno siglo XXI que todas las empresas como la nuestra deban hacer que todo el mundo fiche por ley. Ahora estoy obligado a incluir el control horario de la gente en nuestra conversación. Ahora tenemos que tratar todos los trabajos como líneas de producción de fábrica (en plena era de la hiperautomatización y la robotización). Llegan incluso a exigirnos registrar con precisión las pausas para comer. Por desgracia no incluyen cómo debemos gestionar el tiempo pasado en la zona de chill-out, o los cafés largos en la terraza exterior, o las tardes de campeonatos de ping pong. ¿Deberíamos fichar la entrada y la salida cada vez que hacemos eso también?
Cuando viajo siempre me preguntan cómo está desarrollándose el ecosistema español de emprendimiento e innovación, y siempre defiendo nuestro potencial para convertirnos en un actor líder en ciencia y tecnología, más allá de nuestra reputación actual por las tapas, los toros y la siesta. Antes analizamos las muchas iniciativas que tienen lugar en la ciudad de Barcelona. Pero mi pregunta es: ¿hay alguien en el gobierno que realmente nos esté ayudando a conseguirlo?
La nueva ley de control horario entrará en vigor el próximo 12 de mayo. En Factorial desarrollamos una función gratuita para que las empresas puedan cumplir con la ley al instante. Curiosamente, casi inmediatamente después de lanzar esta función, la gente empezó a desarrollar herramientas usando nuestra API para automatizar el fichaje o conectarlo con Slack y otras interfaces. Parece que, al final, siempre habrá gente dispuesta a trabajar en cosas relevantes y no malgastar su energía en trampas burocráticas.
PD: Puedes encontrar más información sobre la ley en este artículo.


